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Qué hacer y no hacer cuando se cultiva una cultura basada en datos

La capacidad de decisión a base de conocimientos obtenidos es una estrategia muy útil y una parte esencial de las empresas competitivas. Esto es porque el uso inteligente de datos puede ayudar a las compañías a diferenciar sus productos y la experiencia del usuario.

De hecho, una investigación de Forrester estima que los negocios impulsados por conocimiento ganarán 1.2 billones para el 2020. Pero para llegar ahí, las compañías requieren de una cultura que adopte metodologías  y prácticas enfocadas en datos. A continuación destacamos las mejores prácticas para cultivar una cultura que prospere a partir del conocimiento de datos.

Haz los datos (y el entrenamiento necesario) accesibles

Además de hacerlo más fácil para que los equipos puedan compartir datos, empoderas al personal para que se sientan más cómodos al trabajar con datos corporativos, incluso si no tienen la experiencia en análisis estadístico o inteligencia empresarial. “Resiste la tentación de relegar el análisis de datos a los especialistas y estadísticos”, dice Don Peppers, socio fundador de Peppers and Rogers Group. “Es importante educar a los directores y personal en cómo tomar mejores decisiones”.

Invierte en herramientas útiles

Existen varias herramientas de análisis de datos e inteligencia empresarial que puedes elegir; la clave está en ser realista sobre las herramientas que tu equipo puede utilizar actualmente, dejando espacio para el crecimiento, señala Benjamin Bisson, agente asociado y director de marketing en Bisson Real Estate.

Proporciona una propuesta de valor atractiva

La participación de los empleados es esencial, sin embargo muchas veces se pasa por alto según Duncan Lennox, CEO y co-fundador de Qstream, un software de análisis de ventas. “Para que cualquier iniciativa sea exitosa, los líderes necesitan proporcionar a sus empleados una respuesta atractiva a la siguiente pregunta: ¿Qué gano yo?”, explica Lennox.

“Finalmente las personas quieren ser exitosas en sus trabajos y están abiertos a nuevas cosas, siempre y cuando el valor sea claro”.

No te frenes en la superficie

Existe una diferencia entre medir los resultados y medir el trabajo que tomó llegar ahí, señala Lennox. “Podrías decir que esta persona es el mejor vendedor porque tienes datos que muestran que llega a su cuota de manera regular, pero esto no está siendo basado en datos. Las empresas inteligentes miran más allá para encontrar datos subyacentes los cuales explican qué hace que esa persona sea exitosa y cómo se puede replicar”. Aprender cómo obtener el éxito y no solo ver si se logró es mucho más valioso.

No utilices datos para confirmar lo que ya sabes

“Cuando se utilizan los datos para confirmar una decisión que ya se ha tomado, es una pérdida de tiempo con respecto a datos. Los datos son mejor utilizados para descubrir nueva información, pero los ejecutivos los utilizan con más frecuencia para apoyar decisiones que ya han tomado”, afirma Peppers.

Según Jay Wilder, director de marketing de productos de Datorama, “siempre debes cuestionarte los datos que estas analizando”. Es importante ser cauteloso con las métricas, pues no toda la información que se extrae proporciona valor.

No tengas miedo de encontrar errores

Uno de los retos que se enfrentan al adoptar una cultura basada en datos es la aceptación de errores, dijo Tom Davenport, profesor en Babson College y becario de investigación en el Centro de negocio digital en MIT.

“Algunas personas tienen miedo de los errores o deficiencias que los datos podrían revelar, es por eso que tratan de evadirlos (reportes y análisis) lo más posible. Sin embargo, el buen manejo significa buscar constantemente oportunidades para mejorar”.

No utilices los datos de manera correctiva

De forma similar, nada mata a la motivación rápidamente como el miedo de que podamos ser castigados. Como Lennox dijo: “puede sonar contradictorio, pero el utilizar los datos de manera correctiva es el peor error que puede cometer una compañía al tratar de establecer una cultura basada en datos”.

Utilizar los datos para identificar y eliminar a los jugadores débiles tiene sentido e incluso puede ser necesario, pero hacerlo una práctica frecuente puede conllevar a una moral baja del empleado, baja retención y trabajo deficiente, según los empleados se vean en la necesidad de hacer cualquier cosa para alcanzar sus metas.

Piensa en esto como un recorrido

Desarrollar una cultura dentro de una compañía que equilibre la información obtenida por datos con el intelecto del ser humano es un proceso continuo. Davenport explora los retos de encontrar un balance en su nuevo libro Only Humans Need Apply: Winners and Losers in the Smart Age of Machines. Una de las lecciones que dice haber aprendido en la investigación de este tema es que “la mayoría de las organizaciones se benefician al tomar una actitud superior”. Existen beneficios claros al extraer de la ecuación una decisión tomada por el ser humano y automatizar el proceso, pero es importante que las personas comprendan cómo estos sistemas trabajan, ya que hasta un algoritmo puede fallar.

Lee el artículo original de Judith Aquino en 1 to 1 media.

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